Los niños vienen siendo muy cosificados como objetos de deseo en todo el complejo espectro cultural de hoy: en las sociedades occidentales de capitalismo pungente, la infancia acortada y erotizada cede espacio a una adolescencia alargada que se interpone entre los adultos que desean un regreso al cuerpo juvenil, y los niños se ven apremiados a entrar definitivamente en un universo de signos en el que los juegos y pasatiempos son cada vez más peligrosos.
Adriano Messias: Todos los monstruos de la tierra. Bestiario del cine y de la literatura (2020)