Una mujer adulta es como un coyote: puede pasar con muy poco. Los hombres son más como los gatos caseros. Déjalos en paz durante mucho tiempo y mueren de tristeza.
Otessa Moshfegh: Mi nombre era Eileen.
Se engaña aquel que piensa que, después de 5.000 años de Historia escrita, su pensamiento es único y absolutamente propio.