- ¿Puede saberse quién eres tú? - preguntó la Oruga.
No era lo que se dice un comienzo muy alentador para una conversación. Alicia contestó, algo intimidada:
- La verdad, señora, es que en estos momentos no estoy segura de quién soy. El caso es que sé muy bien quién era esta mañana, cuando me levanté, pero desde entonces he debido sufrir varias transformaciones.
Lewis Carroll: "Alicia en el País de las Maravillas"