Buscador



Leer una entrada al azar

domingo, 31 de julio de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

Conduciendo por Houston, en ese eterno domingo que parece imperar aquí después de las cinco de la tarde, se tiene la sensación de que una bomba de neutrones ha estallado en alguna parte de la ciudad, una bomba de esas que extermina todo indicio de vida sin afectar a las edificaciones. Una ciudad muerta que se mantiene en pie como un decorado de cartón piedra. La sensación de angustia se extrema en esas largas horas, y el deseo de abandonar la ciudad cuanto antes te asalta de manera violenta. Los mosquitos, enormes, ayudan lo suyo a que la ciudad de los campeones de baloncesto de los Estados Unidos, los toros mecánicos en los bares cuyos suelos han sido tapizados por cáscaras de cacahuetes, los profesores y médicos vestidos de tejanos, y los cuadros desérticos de Cy Twombly, no merezca más que unas instantáneas en nuestro álbum de fotos.

Juan Bonilla: "El eterno domingo de Houston",
en "El arte del yo-yo" (1993-96); ed. en Pre-Textos, 1996

sábado, 30 de julio de 2011

Persiste el rechazo autodefensivo de aceptar la idea de una catástrofe histórica. Por temor a mezclarnos con los enemigos del comunismo, continuamos, desde hace ya demasiados años, sin redefinir el comunismo, rechazando su historia. Preferimos nuestras propias esperanzas a la verdad. Engañamos a los más jóvenes porque seguimos haciéndonos ilusiones.

Franco Fortini

viernes, 29 de julio de 2011

Qué sucia traición, lo oí decir una vez, que incluso cuando uno ya no está enamorado es capaz de preferir el amor a sus amigos.

Antonio Muñoz Molina: El invierno en Lisboa

jueves, 28 de julio de 2011

Seguro que te has despertado una mañana y te has dado cuenta de que ya no necesitabas la felicidad ni el amor para estar razonablemente vivo. Es un alivio, es tan fácil como alargar la mano y desconectar la radio.
- Supongo que uno se resigna (...).
- Uno no se resigna (...). Ésa es otra superstición católica. Uno aprende y desdeña.

Antonio Muñoz Molina: El invierno en Lisboa

miércoles, 27 de julio de 2011

Y dime, ¿qué hago yo con un ladrillo en la mano? ¿Dónde lo pongo?

Senel Paz: Fresa y Chocolate

martes, 26 de julio de 2011

Regreso

Entro en mi cuarto sigilosamente, intimidada por el extraño brillo del parquet a media luz.  Levanto la persiana: una luz blanza y dura inunda la estancia. Descubro con sorpresa que mi habitación sigue como la dejé, y que yo soy la misma que era.

Pereulok

lunes, 25 de julio de 2011

Esa noche, al apagar la luz, Santiago Pardo se disolvió en la sombra como si alguien hubiera dejado de pensar en él.

Antonio Muñoz Molina: El hombre sombra

domingo, 24 de julio de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

Inscripciones en un árbol

Pudo ser una tarde de domingo
cuando, tras compartir merienda y afecto,
una navaja graba en la corteza
la fecha y unos nombres, el recado
de un amor eficaz contra el descarte
del tiempo. Sin embargo, en la espesura
de los bosques varían las hojas de color,
se desprenden los frutos de sus ramas,
y son mudables todos los signos del paisaje.
Olvidados los sueños juveniles,
ellos se dan la espalda cada noche
en la alcoba que abriga sus destinos.

José A. Mesa Toré (1963)
en Poesia Española 10 (1975-1992), 1996

sábado, 23 de julio de 2011

- ¿De veras se la quiere quitar de encima?
- Sí, por favor.
- Nada más fácil. Haga como yo. Deje de rehuirla, no se esconda, sea amable, tierno, considerado. Hágale más caso que ella a usted. Llámela, dígale que la quiere como no ha querido nunca. Prométale que le dedicará la vida entera. Cásense.


Quim Monzó:
 ¿Por qué las agujas de los relojes giran en el sentido de las agujas de los relojes?
(El porqué de las cosas)

viernes, 22 de julio de 2011

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.


Cesare Pavese: "Verrà la morte e avrà i tuoi occhi"
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

jueves, 21 de julio de 2011

Sobrepasaremos, ya hemos sobrepasado, la idea de pecado; la idea del bien y del mal no la sobrepasaremos nunca.

Pío Baroja: "Juventud, Egolatría"

miércoles, 20 de julio de 2011

Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su careta.

Pío Baroja: Juventud, Egolatría

martes, 19 de julio de 2011

Si la vida fuera tan fuerte que le arrastrara a uno, el pensar sería una maravilla, algo como para el caminante detenerse y sentarse a la sombra de un árbol, algo como penetrar en un oasis de paz; pero la vida es estúpida, sin emociones, sin accidentes, al menos aquí, y creo que en todas partes, y el pensamiento se llena de terrores como compensación a la esterilidad emocional de la existencia. 

Pío Baroja: El árbol de la ciencia

lunes, 18 de julio de 2011

Dice que el mundo duele. Dice que lo primero que deseó cuando nació fue un trago de whisky.

Sherman Alexie: "El hermanastro de Jesucrito está vivo y goza de buena salud en la reserva india de Spokane"

domingo, 17 de julio de 2011

sábado, 16 de julio de 2011

viernes, 15 de julio de 2011

Irene mira por primera vez la lluvia

               Tiene el cielo un aspecto de libro encuadernado
               como de piel oscura y sombra pensativa.
               Tú no puedes saberlo.
               Ni siquiera conoces todavía
               su resplandor nostálgico
               de laguna que cruza por medio de la tarde
               llena de ojos inquietos, cofres y nadadores.

               Porque cualquier mirada necesita
               todo lo que duerme detrás de una pupila.
               Deja pasar mil noches:
               que tu ciudad se tienda con el gesto
               gris de las alamedas,
               que el suelo de tu casa parezca interminable,
               movedizo, igual que los desiertos,
               y que tu corazón, sombra partida
               por el cristal de la ventana,
               sepa cómo discurre la humedad
               de una presencia extraña.

               Camino de los nombres y los días
               es una ley de tribu
               que la lluvia se viva en primera persona
               con un dejo de alma trabajada
               y que el mundo respalde
               su dudoso prestigio
               en tu pequeño corazón sin mundo

               Lo repiten mil veces los libros de poesía.
               Vive y sueña despierta
               el difícil derecho que tendrán tus deseos
               a reclamarte tiempo, a pensar por sí mismos.

Luis García Montero: "Las flores del frío", 1994

jueves, 14 de julio de 2011

El hogar

La niña sólo tenía cuatro años. Sus recuerdos, probablemente, ya se habían desvanecido y su madre, para hacerla consciente del cambio inminente que les esperaba, la llevó hasta la cerca de alambre de espino. Desde allí, de lejos, le enseñó el tren.
—¿No estás contenta? Ese tren nos llevará a casa.
—Y entonces ¿qué pasará?
—Entonces ya estaremos en casa.
—¿Qué significa estar en casa? —preguntó la niña.
—El lugar donde vivíamos antes.
—¿Y qué hay allí?
—¿Te acuerdas todavía de tu osito? Quizás encontraremos también tus muñecas.
—Mamá, ¿en casa también hay centinelas?
—No, allí no hay.
—Entonces, de allí, ¿se podrá escapar?

István Örkeny

miércoles, 13 de julio de 2011

Después de un largo viaje, vuelvo y os digo: no hay que ser buen padre para ser buen hijo.

P.C.L.

martes, 12 de julio de 2011

Pasadizo secreto

Oscuridad nieve buitres desespero oscuridad nueve buitres nieve
buitres castillos (murciélagos) os
curidad nueve buitres deses
pero nieve lobos casas
abandonadas ratas desespero o
scuridad nueve buitres des
"buitres", "caballos", "el monstruo es verde", "desespero"
bien planeada oscuridad
Decapitaciones.

Leopoldo María Panero

lunes, 11 de julio de 2011

I fell at once into a trance and yet remained incredibly aware, so that whatever I opened my eyes to look at I did not merely see but felt as its existence.

Edgar Lawrence Doctorow: "Willi"

Caí en trance al momento y sin embargo permanecí increíblemente consciente, de manera que al abrir los ojos para mirar cualquier cosa, no solamente la veía sino que la sentía en toda su existencia.

domingo, 10 de julio de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO


(...) Sobre lo que pretendía escribir era sobre los domingos, sobre sus largas e inquietantes tardes. ¿Adónde lleva la tarde de un domingo? ¿Adónde la suma de todas las tardes de todos los domingos de una existencia media?
Debo decir que ese día festivo de la semana me ha parecido siempre un día cruel, quizá porque está hecho para una pereza imposible, pero también porque en sus tardes anida la desazón y el miedo a preguntarse qué es la vida o para qué sirve, al fin, el esfuerzo desarrollado durante el resto de la semana.
Tengo cuarenta y cinco años y arrastro este temor a los domingos desde la niñez. Él ha determinado mi existencia, que ha carecido de otro objetivo que escapar a la maldición de ese día feriado que en los calendarios suele señalarse con una mancha roja. Así, cuando era adolescente, en lugar de salir con mis amigos, pasaba las tardes de los domingos en mi cuarto, realizando trabajos manuales que me ayudaban a hacer frente a ese momento en el que la luz del día parece sufrir una vacilación, como si dudara entre la posibilidad de durar eternamente o la de entregarse a la noche.

Juan José Millás, "El clavo del que uno se ahorca" (Primavera de Luto, 1989)

sábado, 9 de julio de 2011

Limitémonos a esperar que construyamos accidentalmente a Dios.

Douglas Coupland: Planeta Champú

viernes, 8 de julio de 2011

Génesis

A Pedro García Arcaya

En el principio creo el Hombre a dios y Dios creó el cielo y la tierra y, finalmente, al hombre.

José Antonio Martín

miércoles, 6 de julio de 2011

Un ideal es aquello que nunca puede encontrarse.

Milan Kundera: "La insoportable levedad del ser"

martes, 5 de julio de 2011

No hay nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió.

Joaquín Sabina: "Con la frente marchita"

lunes, 4 de julio de 2011

Son 
las sábanas más tristes de la tierra. 
Mira 
cómo vive la gente.

 Luis García Montero: "Bajo una lluvia fría de polígono..."

domingo, 3 de julio de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

DOMINGOS      

Desde siempre me persiguen:
al principio, de niña,
venían disfrazados con las ropas solemnes
y los zapatos nuevos, camino de misa.
El domingo estorbaba para pisar charcos,
para subir a un árbol, para sorber la sopa.
Era como un inoportuno visitante
al que enseñar de pronto
que se comprenden los códigos
que más tarde vendrían:
el gracias, por favor, siéntate recta,
estate calladita, no estropees las medias,
no te muerdas las uñas, saluda a la visita.
Había un enorme reloj en el salón
con un tic tac tedioso, las horas no avanzaban,
las horas se morían de puro aburrimiento
mientras la vida
esperaba en los charcos o en lo alto de un árbol
a que pasara el día.

Silvia Ugidos, en la antología "Selección Nacional", 1995

sábado, 2 de julio de 2011

Una sensación que seguramente habrá tenido la mayoría de los jóvenes, cuando al estirar el cuello y mirar al cielo vieron que su cielo se desvanecía.

Douglas Coupland: "Generación X"

viernes, 1 de julio de 2011

La Isla de Kirrin

A Herminia Luque

Los leías después del viaje a la ciudad
sobre la cama, en junio o en julio sobre todo,
echada la persiana que dejaba filtrar
olor de albaricoques y pintura caliente
y una luz laminada verde oscura
sobre las bicicletas y los páramos,
las mochilas, las granjas,
el desayuno inglés, la isla de Jorgina:
historia fabulosa de una infancia
a punto de perderse. Porque una vez leídas
todas las aventuras de los Cinco
supuse que tenía que crecer.
¿De qué sirve ser niña, si luego, en vacaciones
ningún bote te lleva a la isla de Kirrin?
Tal vez ya sospechaba que los libros
podían ser reloj o calendario
exacto y enigmático del cuerpo.

Aurora Luque

Entradas destacadas del mes

Entradas destacadas de año

Entradas más populares