Sueño con el pasado, con mi infancia, con mi juventud, con todo lo que ya
no volverá. Me revuelvo en una melancolía sin límites y al día
siguiente vuelta a empezar. Cuando la mente ya no se proyecta con
naturalidad hacia el porvenir, es que uno se ha vuelto viejo.
Iván Turguénev: "Páginas autobiográficas"