Para huir de la vida verdadera,
del mundo gris que me salió al camino,
inventé otra existencia, y ahora esclavo
de mi invención en soledad escribo.
En soledad habito, paso solo
el tiempo que yo quise compartido
y he descubierto que la nueva vida
es tan verdad como verdad yo mismo.
Ya es falso el mundo gris que me aguardaba
y el verdadero es éste en el que vivo,
y si no soy feliz, tengo ganado
un lugar propio para mi infortunio.
del mundo gris que me salió al camino,
inventé otra existencia, y ahora esclavo
de mi invención en soledad escribo.
En soledad habito, paso solo
el tiempo que yo quise compartido
y he descubierto que la nueva vida
es tan verdad como verdad yo mismo.
Ya es falso el mundo gris que me aguardaba
y el verdadero es éste en el que vivo,
y si no soy feliz, tengo ganado
un lugar propio para mi infortunio.
Francisco Bejarano: "Elogio de la piedra", 1981