sábado, 22 de septiembre de 2012

Septiembre, 22

Me dices que es absurdo el universo,
que la vida carece de sentido.
Pero no es un sentido lo que busco,
cualquier explicación o una promesa,
sino el estar aquí y a la deriva:
una simple botella que en la playa
aguarda la marea.
Sí, la palabra justa es abandono:
una dulce renuncia que me nombra
señor y dueño al fin de mi camino.
Queden hoy para otros
los afanes del mundo, y que mi mundo sea
la magia de esta casa
tomada en su quietud por la penumbra,
saber que nadie llegará
a interrumpir mi tarde,
que no habrá sobresaltos,
ni voces, ni horas fijas,
porque ahora es tan sólo transcurrir
mi gran tarea.


Vicente Gallego: La luz de otra manera, 1988

viernes, 21 de septiembre de 2012

Come and listen to a jerk, talk about how hard he works.

The Unspeakable Chilly Gonzales: Supervillain

Ven a escuchar a un imbécil hablar sobre lo duro que trabaja.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Desde preadolescente padeció el fulgor inconcreto del pelo insurrecto.

Carlos Velázquez: Apuntes para una nueva teoría de una domadora de cabello 
(La Biblia Vaquera, 2008/2011)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

(...) vivir en París, es sabido, desgasta, diluye todas las vocaciones que no sean de hierro, encanalla, empuja al olvido. Al menos esto le suele suceder a muchos latinoamericanos que he conocido.

Roberto Bolaño: "Los detectives salvajes" (1998)

martes, 18 de septiembre de 2012

La relación de mi padre con sus posesiones, su casa, su coche, sus libros de arte, su cuenta corriente siempre fue, por lo menos, distante, por lo menos, ambigua. Parecía como si mi padre siempre se estuviera desnudando, siempre quitándose cosas de encima, de buen o mal grado, pero con tan mala suerte (o con tanta lentitud) que nunca podía alcanzar la ansiada desnudez. Y eso, como es fácil de comprender, terminaba desquiciándolo.

Roberto Bolaño: "Los detectives salvajes" (1998)

lunes, 17 de septiembre de 2012

Yo entonces tenía pocos amigos, pero cuando lo conocí a él ya no tuve ningún amigo.

Roberto Bolaño: "Los detectives salvajes" (1998)

domingo, 16 de septiembre de 2012

CUADERNO DEL DOMINGO

DEHESA DE LA VILLA

Domingo en derredor, redondo
día cárdeno
con cara de moneda, rueda
de abrigo semanal apretujado
al lunes contra el sol
de la barranca, sexualmente sórdido
como la colcha de un prostíbulo.

Cobarde día en calma encaramado
a las tapias del mes, dichoso
mientras finge
su avara libertad bajo los pinos
y hay un hombre,
una mujer, un niño, un pueblo junto,
que animan de precario su alegría
a tu mantel de tedio y a tu sábana
de bulliciosa privación.

Todo el peso del día es una losa
y sobre ella tienden
la insurrección de la comida
los bordes de botella del jornal,
el sobrante del sueño, muchas
horas de azar recién gustado.

Y el domingo restaura por detrás
del polvo un triste traje azul, cortado
a plazos como un bosque, limpio
como la podredumbre de la cal
y va y le suelta el pelo
a las muchachas, le hace guiños
al turno del destajo, le recose
el fondo al desamor.
                                 Descanso
eventual, sombra en acoso,
la vida pasa, irrumpe
sin el lastre del tiempo en la dehesa
de la villa, va soltándole hilo
a la cometa. Sólo
se quedan los que nunca vuelven.

J. M. Caballero Bonald: "Pliegos de cordel", 1963.