sábado, 1 de septiembre de 2012

A contratiempo



Chicho Sánchez Ferlosio / Agustín García Calvo
1978

A contratiempo

Carabelas de Colón,
Todavía estáis a tiempo:
Antes que el día os coja,
Virad en redondo presto,
Presto;

Tirad de escotas y velas,
pegadle al timón un vuelco,
y de cara a la mañana
desandad el derrotero,
atrás, a contratiempo.
Mirad que ya os lo aviso,
Mirad que os lo prevengo,
Que vais a dar con un mundo
Que se llama el Mundo Nuevo,
Nuevo,

Que va a hacer redondo el mundo,
Como manda Tolomeo
Para que girando siga
Desde lo mismo a lo mesmo.
Atrás, acontratiempo!
Por delante de la costa
Cuelga un muro de silencio:
Si lo rompéis, chocaréis
Con terremotos de hierro
Hierro,

Agua irisada de grasas
Y rompeolas de huesos;
De fruta de cabecitas
Veréis los árboles llenos,
Atrás, a contratiempo!
¿A orza, a orza, palomas!
Huíd a vela y a remo:
El mundo que vais a hacer,
Más os valiera no verlo,
Verlo:

Hay montes de cartón-piedra
Ríos calientes de sebo,
Arañas de veinte codos,
Sierpes que vomitan fuego.
Atrás, a contratiempo!
Llueve azufre y llueve tinta
Sobre selvas de cemento;
Chillan colgados en jaulas
Crías de monos sin pelo,
Pelo;

Los indios pata-de-goma
Vistiendo chapa de acero,
Por caminos de betún
Ruedan rápidos y serios.
Atrás, a contratiempo!
Por las calles trepidantes
Ruge el león del desierto;
Por bóvedas de luz blanca
Revuelan pájaros ciegos
Ciegos;

Hay un plátano gigante
En medio del cementerio,
Que echa por hojas papeles
Marcados de cifra y sello.
Atrás, a contratiempo!
Sobre pirámides rotas
Alzan altares de hielo,
Y adoran un dios de plomo
De dientes de oro negros,
Negros;

Con sacrificios humanos
Aplacan al Dios del Miedo
Corazoncitos azules
Sacan vivos de los pechos.
Atrás a contratiempo!
Trazan a tiros los barrios,
A escuadra parten los pueblos;
Se juntan para estar solos,
Se mueven para estar quietos,
Quietos;

Al avanzar a la muerte
Allí lo llaman progreso;
Por túneles y cañones
Sopla enloquecido el Tiempo.
Atrás, a contratiempo!
Por eso, carabelitas
Oíd, si podéis, consejo:
No hagáis historia; que sólo
Lo que está escrito está hecho,
Hecho

Con rumbo al sol que os nace,
Id el mapa recogiendo;
Por el Mar de los Sargazos
Tornad a Palos, el puerto,
Atrás, a contratiempo!
Monjitas arrepentidas,
Entrad en el astillero;
Os desguacen armadores,
Os coman salitre y muergos,
Muergos,

Dormid de velas caídas
Al son de los salineros
Y un día, de peregrinas,
Id a la sierra subiendo,
Atrás, a contratiempo
Volved en Sierra de Gata
A crecer pinos y abetos,
Criar hojas y resina
Y hacerles burla a los vientos,
Vientos,
Allí el aire huele a vida;
Se siente rodar el cielo;
Y en las noches de verano
Se oyen suspiros y besos.


Agustín García Calvo /  Chicho Sánchez Ferlosio

viernes, 31 de agosto de 2012

jueves, 30 de agosto de 2012

No man's life is ordinary to himself.

Orson Scott Card, "Seventh Son"

La vida de ningún hombre es ordinaria para uno mismo.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Usted sabe que la meta de todo poeta acaba siendo el olvido, y no me negará que en alcanzar esa meta yo le he ganado por más de un cuerpo de ventaja.

Brian Peake

martes, 28 de agosto de 2012

Buena memoria y malos recuerdos, esa es la peor combinación que existe.

Benjamín Prado "Alguien se acerca"

lunes, 27 de agosto de 2012

Le había proporcionado el medio más seguro para evadirse del presente: el gusto por lo que es inmortal.

Michel del Castillo: Tanguy

domingo, 26 de agosto de 2012

CUADERNO DEL DOMINGO

 Pánico

Dios mío, esta semana llena de domingos, saturada de tardes, parece una sopa de pelos, una estación de tren de ningún sitio, un huevo podrido de dos yemas, un parto de septillizos prematuros, parece una muerte con moscas retroactivas, un entierro sin deudos, una noche polar, una hora eterna, una madrugada inoxidable, unos pantalones de tergal, una vajilla de duralex, un descampado con condones, una tienda de muebles de la periferia de Valladolid, un establecimiento de lámparas de un suburbio de Atenas, parece un alma de repetición, un temor cerebral, un tanatorio continuo, un hotel de tres estrellas de provincias, una floristería cerrada por defunción, parece un almacén de enciclopedias afligidas, esta semana llena de domingos, saturada de tardes, es como el departamento de contabilidad de una funeraria, como la sala de espera del fracaso, como la víspera de una biopsia, como una esquela desplegable, como una adolescencia infectada, como una mano con seis dedos o un ojo con 18 dioptrías, en eso ha devenido esta semana llena de domingos, saturada de tardes, en un cuarto de baño de hospital, en un corazón con el doble de sístoles que de diástoles, en una de maleta que pesa más cuanto más vacía, en un bidé a plazos, en un pánico con intereses, en una carta con matasellos del infierno, en una familia a su pesar, en un sexo sin ganas, en una citación judicial, en una bragueta de botones, en una idea opaca, en una derrama por obras, en unas sábanas con olor a ganado, en una reunión de vecinos de Seseña, en un desahucio, un desalojo, un ascensor sin espejo, un zumo de albañal, unos parientes de Zamora, un parchís sin fichas, un pasillo de la muerte, un libro leído y releído, un poema agotado, una reencarnación, un bulto en el pecho, una caída. Esta semana llena de domingos, saturada de tardes, es una verdadera mierda.

Juan José Millás, El País (09/12/2011)