Dudo entonces que yo haya vivido de verdad, aunque me haya roto la cabeza buscando y buscando, y añorado lo que se me iba de las manos, y con el temor de perderlo todo al fin. Y aunque a veces se me vienen a la memoria cosas y episodios que parecen recuerdos míos, no estoy del todo segura de que todo eso me haya sucedido a mí, porque me resulta muy lejano, ya que, mientras sucedía, yo estaba en el fondo en otra parte, buscando algo o añorando algo o angustiada por saber que en ese minuto estaba perdiendo algo muy importante, esencial, aunque no sabía qué hacer para conservarlo.
Soledad Puértolas, "Una vida inesperada"