sábado, 11 de febrero de 2012

viernes, 10 de febrero de 2012

(...) separaban flemáticamente el interior de los libros de las tapas y echaban sobre la cinta las horrorizadas y erizadas páginas, indiferentes e inmutables, sin darse cuenta del valor de cada libro, sin pensar que alguien lo habrá escrito, corregido, leído, ilustrado, impreso, compaginado y publicado, y que después otra persona lo habrá censurado y prohibido, y aún otra persona habrá ordenado su aniquilación, lo habrá cargado en un camión y traído hata aquí donde jóvenes obreros con guantes rojos y azules y amarillos y naranjas extirpaban sus entrañas y las tiraban a la cinta transportadora, muda pero exacta, que a empujones conducía las páginas erizadas a la prensa gigante que las comprimía en paquetes que luego pasarían a las fábricas de papel donde los transformarían en papel blanco, puro e inocente, inmaculado y aún no ensuciado por las letras, con el que más tarde imprimirían nuevos libros...

Bohumil Hrabal: "Una soledad demasiado ruidosa"

jueves, 9 de febrero de 2012

(...) porque lo que nos tiene que importar es el presente. Sólo en las novelas esas que tú lees es importante el pasado de las personas. Pero no son más que novelas, no lo olvides.

Jordi Punti

miércoles, 8 de febrero de 2012

Seguiré siendo hasta el final un hijo de Europa, de la angustia y de la vergüenza; no tengo ningún mensaje de esperanza.

Michel Houellebecq, "Plataforma"

martes, 7 de febrero de 2012

Tu hai bisogno di una casa, ragazzo mio, perché la vita di un uomo deve passare per la propria casa, per la fatica di trovarla e il piacere di abbandonarla.

Ugo Riccarelli

Tú necesitas casa, hijo mío, porque la vida de un hombre debe pasar por la propia casa, por la fatiga de encontrarla y el placer de abandonarla.

lunes, 6 de febrero de 2012

Supongo que estaría preguntándome, aunque me resulta extraño admitirlo, por qué, de entre todas las vidas que tuve a mi alcance, he vivido la que acabo de describir.

Ethan Canin, "El contable"

domingo, 5 de febrero de 2012

CUADERNO DEL DOMINGO

Los domingos matan más hombres que las bombas*, de Jesús Cracio
(Festival de Otoño 1995, Teatro Alfil)
*Charles Bukowski
"Sundays Kill More Men Than Bombs"