sábado, 28 de enero de 2012

viernes, 27 de enero de 2012

(...) al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas
y esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

Canción de las simples cosas
Armando Tejada Gómez y César Isella

jueves, 26 de enero de 2012

Aquellos ojos verdes


No lucho contra tu memoria (no podría); sin embargo, me resisto a que prevalezca tu recuerdo sobre el mío, tu recuerdo caprichoso, olvidadizo, que depende de un pobre pedazo de papel para no perderse en los recovecos de tu mente.

Por eso quédate con tu canción y devuélveme mis ojos tal como eran, indefinidos e infinitos… libres. Porque los enjaulas con tus versos, con hermosas palabras que sólo buscan poseerlos, poseerme. Mostrarme a los demás a través de tu mirada, que embellece lo que toca pero oculta su latido.

Mis ojos: aquí te esperan, ven a buscarlos. Pero guárdate tu literatura y tus metáforas, que mi rostro sólo admite una firma: la mía.

Pereulok

miércoles, 25 de enero de 2012

Tú me has inventado. No existe en el mundo
alguien así. No podría existir.

Anna Ajmátova

Ты выдумал меня. Такой на свете нет,
Такой на свете быть не может.
(Анна Ахматова)

martes, 24 de enero de 2012

Vine a saludarte,
a contarte que el sol había salido.

Afanasii Fet

Я пришел к тебе с приветом,
Рассказать, что солнце встало.
(А. Фет)

lunes, 23 de enero de 2012

Ante esta desgracia se inclinan las montañas
Y no fluye el famoso río.


Anna Ajmátova (Requiem)

Перед этим горем гнутся горы,
Не течет великая река

Анна Ахматова (Реквием)

domingo, 22 de enero de 2012

CUADERNO DEL DOMINGO

Los domingos por la tarde me quedaba siempre muy solo. El barrio, por otra parte, cambiaba mucho y se llenaba de gente extraña, visitantes llegados de la periferia de las ciudades o de la provincia misma que miraban aburridos los comercios cerrados del legendario Saint-Germain. No había modo de encontrar a nadie conocido en los cafés y un sentimiento de gran infelicidad se apoderaba de mí. Todos los domingos me los pasaba esperando a que el día siguiente volviera a ser lunes y todo recuperara cierta normalidad.

Enrique Vila-Matas: "París no se acaba nunca", 2003.