sábado, 1 de octubre de 2011

Travesía

Jamás tan hermosa como bajo este viento de octubre,
alborotado el pelo, perenne
en tus ojos la querida sonrisa que sabe,
tu abrigo de pana abrigando a la noche gigante.
Nunca hasta ahora -pero la memoria...
tan panal, tan irónica, tan ratón:
soportando
las tiradas de versos, ciertas disonancias
poco temperadas, las risas
ya en un punto hispidas. Al final volábamos
sobre la calzada de charol. Nadie, nadie, nadie.
Ricos, locos, rapaces, corceles,
entre las ingratas cortinas, ladrando
a la luna fatal, a las luces de faros veloces,
a la hostilidad esa noche aplacada.
Racimos tus manos, tus hombros
oasis de niebla de las caravanas
con incierto rumbo. Seguro tu puerto a la nave
que, desarbolada, arriba anhelante
y ancla en la ensenada de tus dulces pechos
y ya está la noche resuelta.
Y dormimos.

Antonio Martínez Sarrión (Albacete, 1939): El centro inaccesible (Poesía 1967-1980)

viernes, 30 de septiembre de 2011

De algo estoy segura
lo nuestro esta en tus sueños
y tienes miedo a hacerlos realidad
por si descubro que asi no te quiero

Rosana: No sé mañana

jueves, 29 de septiembre de 2011

Aschenbach sintió, apesadumbrado, que la palabra sólo puede celebrar la belleza, no reproducirla.

Thomas Mann

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Venimos al mundo como individuos, logramos un carácter y llegamos a ser personas.

Robert Ezra Pound

martes, 27 de septiembre de 2011

La soledad no es vivir solo, la soledad es no ser capaz de hacer compañía a alguien o a algo que está en nosotros

José Saramago: El año de la muerte de Ricardo Reis

lunes, 26 de septiembre de 2011

ESTALLÓ LA GUERRA. Eso parece, eso dicen. Aquel avión chocó contra aquella torre y empezó una guerra. Hubo un momento de alarma y la vida sigue. Y no se nota. Estalló esta guerra como estallaron las otras, allá, al otro lado de la pantalla. Donde debe ser.

Pero no, esta guerra perdura, se apaga el televisor y la guerra perdura. ¿Será que ésta es, efectivamente, la Guerra? ¿Esa Guerra que nos acechaba hacía tiempo desde el otro lado de la pantalla del televisor? ¿Esa Guerra que nos pertenece? ¿Nuestra Guerra?

Y la du`a nos corroe mientras vemos caer bombas en tierras lejanas, sobre pueblos ya mil veces derruidos. Aliviados, mil veces agradecidos, culpables, contemplamos a esas gentes que cargan con nuestra Guerra y se la llevan con sus guerras adonde debe estar, al otro lado de la pantalla, a ese mundo polvoriento de los grandes ojos tristes.

... libradnos de tener grandes ojos tristes...

 Pereulok

domingo, 25 de septiembre de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

Blues de la tarde de domingo


Tristeza de la tarde de domingo y la lluvia.
Tristeza, sobre todo,
de estar aquí escribiendo estas palabras
y haciendo ya imposibles tantas cosas
que ayer se me ofrecían;
de estar aquí y no estar en La Alcazaba
bajo el látigo gris de la ventisca
ni estar entre las olas de Carchuna
ni viendo con mis hijos desde la oscuridad
los desiertos ecuestres de Arizona;
de estar aquí, pensando a cuántas cosas
dice no cada sí que pronunciamos,
cuántos caminos quedan perdidos para siempre
en cada encrucijada; preguntándome
que miguel d'ors fue el que impidió aquel otro
miguel d'ors aterido y feliz en la noche
despiadada del Eiger, y aquel que, entre humo y copas,
cantaba o cantaría, y ya no cantará
en Helsinki rancheras mejicanas
enhiestas como gallos de pelea, y el otro
que explicaba versos de "Soledades" bajo
la nieve de Wyoming,
y tantos otros ex-futuros Miguel D'Ors,
ninguno de los cuales desearía
encontrarse en Granada un domingo de lluvia
y de octubre escribiendo estas palabras.

4-X-87

Miguel D'Ors: "La música extremada", 1991.