sábado, 24 de septiembre de 2011

Muchas veces ocurre, fatiga más lo que no se hace, descansar en haberlo hecho.

José Saramago: El año de la muerte de Ricardo Reis

viernes, 23 de septiembre de 2011

Like all compulsive monologuists he lacked curiosity about other people's minds.

Ian McEwan

Como todos los monologuistas compulsivos, carecía de curiosidad sobre los pensamientos de otras personas.

jueves, 22 de septiembre de 2011

En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la “Historia Universal”: pero, a fin de cuentas, sólo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer.

Friedrich Nietzsche: Sobre verdad y mentira en sentido extramoral

miércoles, 21 de septiembre de 2011

I could sing you a tune and promise you the moon
But if that's what it takes to hold you I'd just as soon let you go.

Rosegarden, Lynn Anderson


Podría cantarte una canción y prometerte la luna
Pero si eso es todo lo que se necesita para retenerte simplemente te dejaría ir. 

martes, 20 de septiembre de 2011

Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi,
cruzo la desmedida realidad
de febrero por verte,
el mundo transitorio que me ofrece
un asiento de atrás,
su refugiada bóveda de sueños,
luces intermitentes como conversaciones (...)

Luis García Montero: Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi

lunes, 19 de septiembre de 2011

Me pareció percibir que, como mi prótesis, mi alma era postiza y provisional y se fingía mía.

Enrique Vila-Matas: Adiós a Veracruz

domingo, 18 de septiembre de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

DOMINGO

                               As a calm darkens among water-lights.
                                       Wallace Stevens, "Sunday Morning"

               La niebla de las jabalinas
               en las líneas de la persiana:
               hiere al ojo de la mañana
               la claridad de las piscinas

               cloradas en exceso. Escuece
               tanta luz. Bajo el agua, oscura
               de ciega claridad, supura
               el ojo hendido. No parece

               que hayamos de morir. Combate
               paralizado: pero late
               una movilidad precisa
               en la fijeza. ¿No te asusta
               el blanco níquel de la fusta
               de la luz en el agua fija?

               Justo Navarro: "Los nadadores", 1985