sábado, 17 de septiembre de 2011

No me deja dormir el ruido que hace el tiempo al caminar,
arrastrando cadenas que están hechas con sueños de los
que ya se han dormido.

Juan Bonilla: Insomnio

viernes, 16 de septiembre de 2011

Algunos días, todos los libros
parecen empeñados en hablar de mi vida.
En sus páginas
cualquier lugar un poco triste
es este mismo lugar en el que habito.

Martín López-Vega

jueves, 15 de septiembre de 2011

Me basta

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
                                entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
                     Oigo
constelaciones: existes.
                        Creo en ti.
                                    Eres.
                                          Me basta).

Ángel González

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Aspirant aurae in noctem nec candida cursus
luna negat, splendet tremulo sub lumine pontus.

Virgilio: Eneida, VII (8-9)

Era de noche; soplaban las auras blandamente; la blanca luna los alumbraba en su rumbo y con su trémula luz rielaban las aguas del mar. 

martes, 13 de septiembre de 2011

La grata charla con algún amigo
y alguna rara página gozada
son tu amor a la vida, tus sentidos.

Fernando Ortiz: "En la perfecta edad"

lunes, 12 de septiembre de 2011

Del amor

Hubo una vez
que me amó, en el futuro.
Eternamente,
fiel al recuerdo aguardo
que llegue ese momento.

Javier Almuzara: El sueño de una sombra, 1990

domingo, 11 de septiembre de 2011

CUADERNO DEL DOMINGO

 DOMINGO

       Domingo, flor de luz, casi increíble
       día. Bajas sobre la tierra
       como un ángel inútil y dorado.
       Besas
       a las muchachas
       de turbia cabellera,
       vistes de azul marino
       a los hombres que te aman, y dejas
       en las manos del niño
       un aro de madera
       o una simple esperanza. Repartes
       golondrinas, globos de primavera,
       te subes a las torres
       y giras las veletas
       oxidadas. Tu viento agita faldas
       de colores, estremece banderas,
       lleva lejos canciones
       y sonrisas,  y llena
       las estancias de polvo plateado.
       Los árboles esperan
       tu llegada
       para cubrirse de gorriones. Sabe más fresca
       el agua de las fuentes.
       Las campanas dispersan
       palomas imprevistas
       que vuelan
       de otro modo.
       No hay nadie que no sepa
       que es domingo,
       domingo.
                   Tu presencia
       de espuma lava,
       eleva,
       hace flotar las cosas y los seres
       en un nítido cielo que no era
       -el lunes- de verdad:
       apenas
       desteñido papel, vidrio olvidado,
       polvo tedioso sobre las aceras...

               Ángel González: "Sin esperanza, con convencimiento", 1961